sábado, 5 de enero de 2008

La Caja Blanca

Julia ,con apenas 6 años ,corrió escaleras arriba temblando.
Entro con prisa al cuarto de baño y como todavía era bajita por esos detalles de la edad,necesito un taburete .Uno mas alto de aquel que utilizaba todos los días pera verse en el espejo mientras hacia muecas cepillando se los dientes.Mas alto para alcanzar la ultima repisa del viejo mueble de roble.
Esa tarde entraba poca luz por la ventana redonda y la lluvia golpeaba los cristales como en otras ocasiones para jugar ,pero Julia no tenía tiempo,
debía encontrar cuanto antes la caja , la caja blanca con una cruz roja en el centro,Esa que cura y huele a alcohol y a algodones blancos.
Se puso de puntillas con los brazos estirados y contuvo el aliento,
la escena ya como recuerdo la impulso unos centímetros mas ,por fin, en sus manos ,"el tesoro" pensó Julia, todo lo cura , todo, todo ,todo.
La lluvia nuevamente le invito a jugar pero era tarde,bajo con prisa, de dos en dos escalones.
Detrás de la puerta se podía escuchar una pregunta repetida insistentemente ,Julia no espero a que le abriera ,camino lentamente hacia su madre esquivando ropas desgarradas y espejos rotos. La habitación a oscuras parecía tener un desnivel con una extraña fuerza que mareaba a la pequeña.
Julia cerro los ojos,con una mano apretaba la caja blanca junto a su pecho y con la izquierda tanteaba el llanto sin lágrimas que provenía de lo profundo.

Mariana Pesci.

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